Después de estar en el paraíso de Güemes, toca bajar a la tierra, o al infierno -para algunos- del albergue de Santander. A pesar de no ser un albergue especialmente recomendable, según algunas experiencias con algunos hospitaleros, se hace casi imprescindible parar en Santander, para apreciar la ciudad, y para no hacer una etapa excesivamente larga. Sin embargo, también hay ahora un albergue en Santa Cruz de Bezana, bastante recomendable. Cuando yo pasé ese albergue no existía, y dormí en una pensión.
Afortunadamente, ese descenso del paraíso al infierno se hace en una etapa celeste. Celeste mar, celeste nube, celeste cielo, verde césped, y gris acantilado. De las tres opciones que se aconsejan en Güemes, es indudable que se debe coger la variante no-señalizada, la de la costa, que te lleva por un paisaje sabroso, delicioso, en una etapa corta e intensa.
![]() |
| A veces el día parece presentarse totalmente soleado, con una bruma baja que parece no ser importante. |


