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ETAPA 26: AVILÉS - SOTO DE LUIÑA

Como el día anterior me lo había tomado de descanso, y no había dormido en el albergue, al día siguiente, para poder localizar el camino, cogí el autobús urbano hasta la salida a Piedras Blancas. Allí justo encontré el camino, y me añadí, dispuesto a continuar con ánimo renovado y  muchas fuerzas. De todas maneras, tenia cierto temor a ver cómo se comportaría mi talón de Aquiles después del descanso, y no tenía claro si llegaría  bien a Soto de Luiño, o si me quedaría a medio camino. 

Pronto me di cuenta de que mi talón de Aquiles se encontraba perfecto. Con un ritmo agradable conseguí alcanzar a dos jóvenes peregrinas que acababan de comenzar en Oviedo. Fue ahí cuando me di cuenta de que había llegado el momento español. Las vacaciones de Agosto abren la veda a que la gente se lance a hacer el camino, comenzándolo desde diversos sitios.


A partir del 1 de Agosto el número de pregrinos se incrementa, y uno va encontrando usualmente compañeros de viaje.

ETAPA 25: DEVA - AVILÉS

No voy a seguir la explicación de esta etapa sin decir dos cosas. En primer lugar, recomendar fervorosamente que la gente no haga esta etapa, a no ser que sea terriblemente consciente de lo que va a hacer. Es una etapa totalmente insulsa, absurda, que te lleva al lado de nacionales con camiones, o por las afueras de Gijón, rodeando grandes industrias de acero, cimenteras...lo más espantoso que se le puede hacer a un entorno natural. Es por eso que esta etapa es una especie de "minuto de silencio", de etapa de luto, por todo lo que se ha destrozado.

Si a pesar de eso, te decides, como yo, a hacer la etapa, la segunda recomendación tiene que ver con su longitud. A pesar de que el camping de Deva es recomendable, por lo agradable del lugar, tener que llegar a Gijón y atravesar la ciudad hace que la etapa se eternice de manera muy desagradable. Y puesto que Avilés es también una ciudad que merece la pena pasear, lo aconsejable sería dormir en el mismo Gijón. Queda dicho.

Lo bueno de este día es que he conseguido juntar todo lo malo en un único día. 

1º La ruta sale del camping y en vez de llevarte hasta Gijón, te va llevando exactamente por la zona contraria, dando una vuelta absurda por toda una zona residencial que se alarga innecesariamente.

2. Una vez en Gijón, en vez de flechas te encuentras con las típicas conchas metálicas en el suelo, que desaparecen después de alguna obra del suelo o remodelación. Por lo tanto, es fácil perderse. Lo mejor es seguir la playa, y allí preguntar en la oficina del turismo por el Camino de Santiago y la salida. El camino se alarga algo, pero se ahorra tiempo.

Típica concha en Gijón que nos marca el camino. Difícil de ver.