Día de Orvallo. El orvallo es una de las múltiples maneras de llamar a la lluvia ligera del norte. Orvallo en Asturias, sirimiri en el País Vasco, aguarrías en Cantabría, o calabobos en la castilla norteña. En el norte la lluvia está bien educada, y visita frecuente pero pausadamente los campos. En mi tierra, Cataluña, las cosas no son así, y como decía Raimon "la pluja no sap ploure: o plou poc, o plou massa" - la lluvia no sabe llover: o llueve poco, o llueve demasiado-. Las sequías o las riadas son algo típico en la fachada levantina, desde las riadas del 62 en Terrassa, mi ciudad, hasta las grandes inundaciones que antaño ha habido en Valencia.
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| Salida del albergue de San Esteban de Leces. Madrugada de orvallo. |
Sea como sea, este día se levantó como día de orvallo. Ya la noche ha estado mojándolo todo, pero el día se mantuvo así. Los días de lluvia suave cansan mucho menos que los días de sol, pero son muy incómodos. Todo está mojado, no se puede secar nada de la ropa del día anterior, y además te rompe el ritmo, no sabiendo cúando ponerte el chubasquero, cuando quitártelo, cuando parar porque está arreciando, o cuando seguir porque en breve va a parar.